La Justicia investiga al diputado del PRO Eduardo Cáceres, tras una denuncia por violencia de género

En el día de ayer, en coincidencia con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra La Mujer, el diputado nacional Eduardo Cáceres fue denunciado ayer como el autor de lesiones y amenazas contra Gimena Martinazzo.

La víctima hizo la presentación en la Comisaría de la Mujer y el juez Correccional Federico Rodríguez ya comenzó a investigar al legislador, al punto de que tomó una serie de medidas preliminares, como pericias e imágenes capturadas a través de una cámara de seguridad, ya que uno de los hechos se habría producido en la puerta de una vivienda, indicaron fuentes judiciales. Con esos elementos, no se descarta que el magistrado disponga una restricción de acercamiento contra Cáceres y que ordene que no haya ningún tipo de hostigamiento, ya sea vía telefónica, por mensaje de texto y redes sociales.

El diputado nacional difundió un video por Facebook en el que pidió que la Justicia actúe rápido y reveló que la denunciante es Gimena. Se trata de Gimena Martinazzo, quien antes en la misma red social subió su foto con la constancia de la denuncia y posteó que «Hoy dije BASTA! Por mis hijos, por mí, por miles de mujeres que sufrimos violencia».

Con respecto a la acusación en su contra, Cáceres manifestó en su grabación que «no creo que tenga una connotación política, teniendo en cuenta que Gimena es quien me sucede en la banca en la Cámara de Diputados de la Nación». De esa manera, él mismo introdujo el factor político al tema. Martinazzo fue delegada local del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, es la vicepresidente del PRO y fue segunda en la lista de candidatos a legisladores en la elección 2017. Por eso, si dejara su cargo, la reemplazante sería la mujer, de acuerdo a la referencia del propio Cáceres.

De avanzar la causa, Cáceres podría ser expulsado por la Cámara de Diputados si sus integrantes así lo consideraran, aunque sería difícil que ocurra dado que hay una investigación en curso. También, él mismo podría renunciar frente a la presión social ante un tema tan sensible. No obstante, como todo ciudadano, es inocente hasta que una sentencia judicial demuestre lo contrario. Al contar con fueros, sólo posee inmunidad de arresto, por lo que puede ser llamado a indagatoria y hasta ser enjuiciado si así lo considera la Justicia.

Según se pudo confirmar, la dirigente indicó en su denuncia que no se trató de un episodio aislado sino de una situación que se viene dando desde hace algún tiempo en la relación que han mantenido. De acuerdo a las fuentes, Martinazzo habría sufrido hematomas.

Asfixia, marcas y llanto: Gimena Martinazzo dio detalles de lo que denunció contra Cáceres

La rawsina dijo que «esta violencia se viene dando en reiteradas ocasiones, no de esta manera física, sino de manera psicológica y con un hostigamiento, muchas veces de carácter personal donde no debería meterse un compañero de trabajo pero hay cosas que van a quedar aclaradas en la Justicia». 

Aseguró que «ayer hice la denuncia y fuimos al médico legista así que esas marcas están acreditadas con fotos». Anticipó que hoy ampliará su declaración y que peritarán su teléfono «donde tengo o tenía mensajes acumulados, porque el señor Cáceres se encargó de sacarme el teléfono que es por eso que viene el acto de violencia, de quitarme el teléfono y querer revisarlo. Ahí viene su acto de violencia y mi acto de defensa hacia él. Vamos a ver qué podemos recuperar para demostrar este tipo de violencia».

La dirigente dijo que llegó a su casa el lunes y cuando la vio su hija se acercó y le preguntó qué pasó: «las dos estallamos en llanto y me dijo ‘si vos no lo denunciás, lo denuncio yo’. Ese día estuve en cama, el martes no podía moverme, hice cosas que tenía que hacer pero muy en desgano, no tenía voz, no podía hablar por haber estado forzando mi voz pidiendo auxilio y fue al otro día que decidimos con mi hija ir a hacer la denuncia».

Concluyó: «Tener que denunciar a una persona que quise mucho, que ha sido en algún momento mi pareja, que hemos trabajado juntos en este proyecto. No es una situación agradable  para mí pero esto llegó al límite. No nos merecemos esto de hombres que cuando adquieren poder y creen que manejan mucho más cosas, sobre todo nuestra integridad personal».    

La causa recayó en el Tercero Correccional, a cargo de Mónica Lucero, quien se inhibió por tener una enemistad manifiesta con Cáceres por un cruce entre ambos cuando este era litigante.