Alberto Fernández: las claves del discurso de apertura en el Congreso

En dos horas de discurso, su segundo como Presidente en la asamblea legislativa, Alberto Fernández repasó lo que considera fueron los logros de su gestión y dijo todo lo que piensa de la oposición.

El presidente Alberto Fernández invitó al primer aplauso fuerte cuando agradeció a la sociedad argentina, los trabajadores de la salud, de la educación y a todos los que cooperaron para combatir y amortiguar los daños de la pandemia.

La segunda ovación ocurrió cuando Alberto Fernández anunció que pedirá a las autoridades competentes que querellen por incumplimiento de deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos a los ex funcionarios macristas que contrajeron la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Digno discípulo de Néstor Kirchner, su as en la manga fue el anuncio de investigar la deuda que tomó Mauricio Macri: «He instruido a que se haga una querella criminal para saber quiénes fueron responsables de la mayor administración fraudulenta y malversación de caudales que nuestra historia recuerda».

La tercera ovación, en varias etapas, avaló el encendido tramo dedicado al Poder Judicial de modo genérico y a la Corte Suprema de Justicia en especial. La transmisión oficial, que buscaba a las personas aludidas en cada tramo del mensaje, se entretuvo mostrando a los cinco Supremos sentados en sendos sillones-trono: una foto de familia parecida a las que se sacaban en la primera mitad del siglo pasado. 

«Debíamos enfrentar el incendio sabiendo que otros habían terminado con el agua». «Desde el primer día tomamos decisiones y enfrentamos críticas. Cualquier razón era buena para enfrentar banderazos». «Si se cometen errores, este gobierno va a reconocerlos, pero la pirotecnia verbal sólo aturde». «El poder judicial está en crisis. En la Argentina hay un fiscal procesado por espionaje (N. de la R Carlos Stornelli) que anda como si nada hubiera pasado y no se le aplica la doctrina del poder residual que recomendaba su detención. Es cierto, su poder no es residual. Está vigente».

Recibido por la vicepresidenta Cristina Kirchner y después de los saludos protocolares, el presidente Alberto Fernández empezó su discurso ante la asamblea legislativa. «Es la oportunidad que tengo para hablarle al pueblo argentino y decirle lo que pienso. Llego a este Congreso con mis convicciones intactas, a proponerles que nos tomemos un momento de reflexión colectiva«.

«Hace un año vine a hablarles y sólo 10 días después, la OMS decretó la pandemia de coronavirus. En los días subsiguientes, imágenes aterradoras recorrían el planeta. Se inició una crisis global en la que el mundo tuvo que enfrentar una situación inesperada y caótica. Estábamos en una sociedad endeudada, con un sistema de salud quebrado que dejaba vencer vacunas. Debíamos enfrentar el incendio sabiendo que otros habían terminado con el agua«, dijo el Presidente.

«Invito a todos a sentirnos reconocidos como sociedad. Con el trabajo de todos hemos tenidos un logro inmenso en 2020, evitamos que se saturara el sistema de salud. Cada persona que lo necesitó tuvo la atención necesaria. Tal vez tomar conciencia de lo débiles que éramos nos dio fuerzas. Desde el primer día tomamos decisiones y enfrentamos críticas. Cualquier razón era buena para enfrentar banderazos«, siguió.

«Ni un solo día bajamos los brazos, por eso no colapsó el sistema de salud», sostuvo el primer mandatario.

En materia educativa, dijo el Presidente, «el compromiso de los equipos fue inmenso. Sé que puede resultar difícil valorar aquello que no sucedió. Salvo que miremos las imágenes de otros países. Pido un sostenido aplauso para que se sienta nuestro reconocimiento a lo largo y ancho del país».

Luego, ponderó lo realizado en materia económica para paliar los efectos de la pandemia: la creación del IFE, la suspensión del corte de los servicios públicos, la doble indemnización para despedir trabajadores y el ATP. La Tarjeta Alimentar y el aumento de los ingresos de los jubilados, entre otras medidas.

El Presidente admitió la pobreza durante la pandemia, pero se comprometió a revetir la cifra y dijo que gracias a las medidas que tomó, los números no fueron peores. Pero aclaró que «el problema no está resuelto» y que no habla «en un tono triunfalista».

Respecto de las vacunas, dijo: «Argentina y México producimos juntos una vacuna, participamos en Covax y estamos recibiendo más lentamente que lo estipulado la Sputnik V. Hemos iniciado el mayor operativo de vacunación de la historia argentina».

Los errores cometidos

«Si se cometen errores, este gobierno va a reconocerlos. Ningún Gobierno está exento de cometerlos. No llegué a la presidencia para hacerme el sordo respecto a las críticas bienintencionadas, pero la pirotecnia verbal sólo nos aturde. Nos acusaron de haber instalado una infectadura», dijo el Presidente. Y agregó que primero lo acusaron de envenenador y luego de que el veneno era «insuficiente».

«Yo guardo la esperanza de que hagan un mea culpa y ayuden a levantar los cimientos de un país que han derrumbado», dijo Fernández.

La deuda que dejó Macri

«El gobierno que me precedió tomó el préstamo más grande de la historia. Hemos logrado la renegociación con un gran respaldo. El ahorro fue de 34.00 millones de dólares en el período 2020-2030. Es imperioso que todos afirmemos nuestro compromiso de que no se generen préstamos asfixiantes. Agradezco a los líderes y lideresas del mundo que me han acompañado en esta empresa».

Cuando un macrista lo interrumpió desde su banca, Fernández le respondió: «Tuvo cuatro años para hablar, por qué no me deja hablar a mí ahora».

Una querella criminal para los endeudadores

«Sabemos que ese crédito fue otorgado para favorecer la campaña presidencial de Mauricio Macri. Eso fue una administración fraudulenta y una malversación de caudales públicos como nunca antes habíamos registrado. Nuestro país ya conoce lo que es estar endeudado. Lo que fue el blindaje y lo que fue el megacanje. En todos los casos, las mismas víctimas: argentinas y argentinos expulsados a la miseria», remarcó Fernández.

En ese marco, el Presidente anunció: «He instruido que se haga una querella criminal para saber quiénes fueron responsables de la mayor administración de caudales públicos que nuestra historia recuerdaLa inquietud parece ser también del Fondo».

«Quiero decir que el acuerdo al que lleguemos con el Fondo tendrá en cuenta esto. Nuestro apuro es sacar a los argentinos de la pobreza», explicó. En esa línea, señaló que «al asumir dije que había que empezar por los últimos para llegar a todos. No cambié mi modo de pensar. El diálogo con el Fondo ha sido muy constructivo. No hay más lugar para ajustes recesivos y el acuerdo será llevado al Congreso. Esto permitirá que nunca más el Poder Ejecutivo pueda endeudar al pueblo a sus espaldas».

La inflación

El Presidente dijo que en 2020 la inflación se redujo 18 puntos, pero que es un fenómeno policausal sobre el que hay que seguir trabajando. Y mencionó los controles que hizo su Gobierno para que las empresas que producen alimentos cumplan con la ley y no especulen con los precios. «Ninguna sociedad crece empobreciendo a los que cobran un salario», remarcó. En ese contexto, citó la creación del Consejo Económico y Social. Habló de una solución integral al problema: «Creemos en el diálogo, pero no quiere decir que el Estado resigne sus potestades legales, menos cuando se trata de la alimentación del pueblo».

Fernández dijo que la recuperación del empleo es una prioridad y habló de los programas que el Gobierno está impulsando al respecto. Anticipó también que va a avanzar en la urbanización de los barrios populares y que llevará una década concluir el proyecto.

Jardines de infantes

El Presidente dijo que va a crear 800 jardines de infantes porque le importa mucho la primera infancia y habló de que la recuperación económica, a pesar de la pandemia, se está produciendo más rápido de lo que se creía.

Impuesto a las ganancias

Fernández  le pidió al Congreso que apure el tratamiento de proyecto que eleva el piso de ganancias a 150 mil pesos brutos. Y dijo que sabe que hay muchos trabajadores monotributistas perjudicados. «Es necesario que este Congreso se aboque a las moratorias de esos sectores», afirmó.

Las tarifas

«Mi objetivo es lograr tarifas diferenciales de acuerdo con el ingreso de quiénes las pagan. La pesadilla de tener que decidir si comer o pagar la luz llegó a su fin. El rediseño va a tardar meses. Voy a mandar un proyecto de ley para desdolarizar las tarifas para que los costos sean en pesos».

La reforma judicial

«El poder judicial está en crisis. Ningún funcionario judicial paga impuesto a las ganancias. Y en el caso de los miembros de la Corte Suprema, es casi imposible acceder a sus declaraciones juradas. Me causa malestar, lo admito. «En la Argentina hay un fiscal procesado por espionaje que anda como si nada hubiera pasado y no se le aplica la doctrina del poder residual que recomendaba su detención. Es cierto. Su poder no es residual. Está vigente».

«Viendo todo esto, quiero pedirle al Congreso que asuma el rol de control cruzado sobre el Poder Judicial. Alguien tiene que ocuparse de lo que ha ocurrido. Hace años que vengo advirtiendo estos desvíos. Vivimos tiempo de judicialización de la política y de politización de la justicia. Elevé hace un año un proyecto de ley para que se reforme el fuero federal. Espero que obtenga la sanción total. También sería importante que se trate el proyecto para designar al Procurador. Espero que se trate».

Recurso extraordinario y Juicio por Jurados

El Presidente dijo que quiere modificarlo y dijo que va a enviar un proyecto de ley que reformule el Consejo de la Magistratura para «despolitizar» ese ámbito. El Presidente dijo también que va a impulsar, como establece la Constitución, el Juicio Por Jurados.

Finalmente, Fernández hizo una propuesta: «Hagamos un acuerdo para que la Argentina no recaiga en un Estado ausente. Una economía inclusiva es necesaria. El Consejo Económico y Social será el ámbito para trabajar en 25 metas clave. Convocamos a todos los actores del país. Los argentinos y argentinas necesitamos construir un país para los descartados, los invisibles. Cuando uno de nuestros países se independizó fue necesario que hubiese hombres con coraje. Ese coraje hizo posible los cambios históricos. Cuanto más podamos aprender de la pandemia se generarán mejores condiciones para enfrentar los desafíos del futuro».

«La pandemia –siguió– nos enseñó que somos vulnerables y que cuidarnos es cuidar al otro. Podemos elegir ser meros observadores o actuar con valentía y sentar las nuevas bases de un mundo innovador. De esta pandemia tiene que salir una Argentina mejor. Es ahora o nunca».

FUENTE: Página 12