Lo siento, no hay encuestas disponibles en este momento.

Cambios económicos con más ajustes

La interna política en el gobierno

Luego de semanas de alta intensidad política, producto de la interna desatada en el gobierno nacional y que tuvo como consecuencia la renuncia del Ministro de Economía Martin Guzmán, los principales actores de la coalición de gobierno parecen haber llegado a una tregua empujados por la circunstancia. En medio de un escenario delicado para el pueblo, con fuertes remarcaciones en los precios agravando el problema inflacionario, las declaraciones de la nueva Ministra de Economía, Silvina Batakis, tuvieron como objetivo “calmar a los mercados” y serios pronósticos de ajuste para los trabajadores.

El nombramiento de la Ministra de Economía Silvina Batakis, es un acuerdo de transición entre los tres principales actores que componen el gobierno nacional, (Alberto Fe    º rnández, Cristina Kirchner y Sergio Massa), con el que se intenta resolver las diferencias políticas internas existentes el gobierno del Frente de Todos. No es éste un acuerdo que apunte a forjar, desde la totalidad de los miembros que componen dicho Frente, los cambios adecuados en la política del gobierno en favor de los intereses del pueblo. A través de un debate amplio y democrático.

Aquellas tres principales figuras del Frente coinciden, aunque con matices, en que es necesario mantener el camino del acuerdo con el FMI, pero también hay amplios sectores del campo popular, entre los que se encuentra el PTP-PCR, que sostenemos que uno de los grandes problemas del país es haber firmado ese acuerdo. Al que agregamos que el otro gran problema que enfrenta el gobierno es como bajar la inflación, sin tocar los intereses monopólicos y oligárquicos en el país. Hecho, este último, imposible de realizar sin contravenir a los intereses populares y nacionales.

Las diferencias que en materia económica mantienen los protagonistas y que estimula la interna en el gobierno no es de fondo sino de forma, es decir los tres acuerdan con que se debe pagar la estafa macrista, solo que unos lo harían más rápido y otros más lento.

En este sentido el equipo económico que armó el Presidente Alberto Fernández, con Guzmán a la cabeza, fue el encargado de llevar adelante el acuerdo con el Fondo y, una política que se basó en “hacer los deberes” para tener el visto bueno del FMI, agravando sensiblemente la situación de precarización laboral, bajos salarios, pobreza e inflación que castiga a nuestro pueblo.

Los sectores vinculados al massismo, tampoco rechazan del acuerdo con el Fondo, hablaban en la última crisis ministerial que, de hacerse cargo de la economía nacional, pretendían tener un jefe de gabinete fuerte en la figura de Sergio Massa y que este pueda definir desde el ministro de economía hasta su equipo económico, para dar señales de cohesión política con lo cual calmar las “preocupaciones del mercado” y conformar al Fondo Monetario.

Por ultimo desde el kirchnerismo, también acuerdan con pagarle al FMI, sólo que, pidiéndole una extensión en los plazos para no estar tan presionados con la demanda de dólares por parte del organismo internacional, en un momento en que el crecimiento económico demanda divisas, sumado a la crisis de deuda desguarnece las reservas del Banco Central. Por otro lado, la principal diferencia económica de este sector, tiene que ver con la idea de no preocuparse por el aumento del déficit fiscal, sino más bien utilizar el déficit en favor de políticas que estimulen el consumo.

Todos parten de la idea de que, al arreglar con el Fondo, los capitales extranjeros vendrían al país para realizar inversiones que desarrollen la economía, es decir todos acuerdan con la idea de colocarnos a favor de los monopolios imperialistas de un color o de otro para que sean ellos los que dirijan la producción en nuestro país. Y en el caso del kirchnerismo si esto no sucediera postulan utilizar el déficit como variable de crecimiento. Ninguno habla de tomar medidas para embestir a los grupos concentrados de la economía, vinculados a los sectores oligárquicos y el imperialismo, que hacen y deshacen en el manejo de los medios productivos del país, con el objetivo de obtener los fondos necesarios para que el Estado desarrolle la producción.

 Anuncios de Silvina Batakis

El nombramiento de la nueva ministra de economía, Silvina Batakis, expresa un intento de acercamiento entre aquellas tres posiciones. Pero lo primero que hay que decir es que mantiene en lo fundamental la política económica de Guzmán y, en sus declaraciones, les hablo con buenos modos a los mercados y fue dura con los intereses populares. Lo que se conocerá con el tiempo es hacia qué lado de la interna del gobierno se recuesta.

Por ahora, lo que se conoce del pensamiento de la nueva Ministra, es que es una devota del equilibrio fiscal- no gastar ni un peso más de lo recaudado por las cuentas públicas- y en sus primeras declaraciones no hizo mención a cómo enfrentar los problemas más acuciantes que afligen al pueblo argentino, centrados en la desocupación, pobreza y miseria.

En el marco de los primeros lineamientos que dio la Ministra a conocer, en una conferencia de prensa que brindó el día lunes 11 de Julio, habló de mantener el equilibrio fiscal, dio su compromiso de cumplir con las metas convenidas en el acuerdo con el FMI, a la vez que remarco que las cuotas presupuestarias mensuales para la administración pública serán acordes a la caja real de cada ministerio, “no vamos a gastar más de lo que tenemos”  dijo en relación a esto último. Esto es un ajuste y un desacuerdo, un ajuste con los trabajadores estatales y un desacuerdo con las posiciones que venía expresando el kirchnerismo respecto a que el problema de la inflación no pasaba por el déficit fiscal.

El punto del ajuste es muy polémico y ya despertó el malestar en los gremios estatales, sobre todo cuando se refirió a que se va a congelar el ingreso personal estatal en todos los organismos del estado, poniendo en duda la nueva incorporación de trabajadores que se encontraban bajo concurso al sector público. Esta medida es muy preocupante ya que va en dirección de congelar la carrera de ascenso administrativa, que les permite a los trabajadores estatales salir de la precarización laboral.

Habló también de crear un comité asesor de deuda para monitorear la deuda del tesoro en pesos que están fuera de control, tener tasas de interés reales positivas, respetar las metas de emisión monetaria acordadas con el Fondo y generar nuevos de instrumentos financieros estatales para liberar la presión del ahorro sobre el dólar. Todo esto en concordancia con lo que pide el acuerdo con el FMI, dando más beneficios a la especulación financiera.

En relación a las tarifas se comprometió a avanzar con los aumentos segmentados. Tanto los aumentos de tarifas de servicios como las tasas de interés positivas son medidas que no tienden a aplacar la inflación, sino que la agudizan aún más. No se toca a los monopolios de la producción de energía que tienen grandes beneficios por parte del estado.

Para colmo de males, habló de migrar al ministerio de economía al organismo fiscal de valuaciones inmobiliarias, para aplicar aumentos de impuestos a los bienes inmobiliarios con el objetivo de incrementar la recaudación. Es decir, se reevaluarán las propiedades de todos los argentinos independientemente de su condición económica, cortando ancho como con la 125.

Sobre los aumentos de precios mencionó reuniones con empresarios y reafirmo la confianza en las expectativas que el equipo económico pudo generar en esos empresarios para que no remarquen los precios. Una táctica ya utilizada por Martin Guzmán que no permitió frenar la remarcación ni 

contener la inflación.

También hay que señalar que Batakis le bajo el pulgar al proyecto que impulsa Cristina Kirchner del Salario Básico Universal para los trabajadores informales, ya que desde su criterio “no dan los números”. Esto es una polémica que incluye a distintos sectores del Frente de Todos, que tienen criterios diferentes sobre cómo resolver el problema de la desocupación y la pobreza.

La ministra mantiene el esquema económico de Martin Guzmán, de equilibrio fiscal para cumplir con los pagos de deuda y avanza en medidas de ajuste vinculadas directamente a los trabajadores.

En la conferencia de prensa desplegó un discurso de austeridad dirigido a los mercados, poniendo acento en ajustar el gasto público, congelando los presupuestos de los ministerios, a la vez que les pide a los trabajadores que bajen sus expectativas y acepten la precarización laboral mansamente.

Este es un camino peligroso que han definido recorrer los principales actores del Gobierno Nacional. Es una vía sin retorno que se aleja de medidas populares como la del proyecto de gravar la renta inesperada, que en algún momento había mencionado el gobierno y el gravar con un impuesto a los capitales fugados que impulsaba el Senador Oscar Parrilli. Lo mínimo que se puede pedir de un gobierno cercano a los intereses del pueblo para enfrentar a los monopolios.

Frente a este panorama difícil para la clase obrera, debemos decir dos cosas, primero que es necesario discutir con las amplias masas y también con los sectores del campo popular que están en el Frente de Todos, que es necesario reorientar la política económica del gobierno hacia un proyecto que enfrente a los monopolios y a la oligarquía, afectando sus intereses. Además de la presencia del Estado fomentando un proceso industrializador autónomo sin dependencia, de la mano la creación de empresas estatales. De esta manera se podría garantizar trabajo digno y generar los productos que necesitamos para poder vivir y desarrollarnos como pueblo y como nación. Segundo, es imprescindible que funcione orgánicamente el Frente de Todos y desde ahí convocar a todo el campo popular, partidos políticos, sindicatos, organizaciones sociales, estudiantiles, movimientos de mujeres, campesinos, etc. a movilizarnos para enfrentar el ajuste que se está descargando sobre las espaldas del pueblo, en miras a romper el acuerdo con el FMI que nos condena a pagar la estafa macrista a costa de hundirnos más y más en la pobreza.