Paro total en la Universidad y fuerte rechazo sindical a la modificación de la ley de financiamiento
El paro universitario se desarrolla con alto nivel de acatamiento en San Juan y en el resto del país. Según indicaron Daniel Durán, representante de APUNSJ, y Jaime Barcelona, secretario general de ADICUS, la medida de fuerza es “total” en el sector docente y también cuenta con una fuerte adhesión del personal no docente.
Ambos dirigentes señalaron que existe una importante conciencia dentro de la comunidad universitaria respecto a la situación presupuestaria y salarial, en un contexto atravesado por la reforma impulsada por el Gobierno nacional y la negativa oficial a implementar plenamente la Ley de Financiamiento Universitario conquistada tras la lucha del año pasado.
“El paro en la universidad es total, tanto en la actividad docente como no docente”, remarcaron, y advirtieron que el conflicto se profundiza luego de que el Ejecutivo enviara a la Cámara de Diputados una modificación a la ley ya aprobada por el Congreso de la Nación, que incluso contaba con una primera resolución judicial que instaba a su cumplimiento.
Desde las federaciones docentes y no docentes manifestaron su rechazo absoluto a la iniciativa. “Es un tema que ya estaba resuelto por el Congreso. Que ahora el Gobierno intente modificarlo abre un escenario imprevisible”, expresaron.
Durán y Barcelona coincidieron en que esta decisión “abre un nuevo capítulo” en el conflicto universitario y no descartaron nuevas medidas de fuerza. En ese sentido, subrayaron que las acciones sindicales responden a demandas concretas de las bases: “Los pueblos y los trabajadores no se mueven si no tienen un verdadero problema y una necesidad. El sindicato representa esa necesidad”.
Además, cuestionaron el intento del Gobierno de responsabilizar a la dirigencia gremial por la conflictividad social. “El único responsable de este conflicto es el Gobierno nacional y los gobiernos provinciales que acompañan estas iniciativas”, afirmaron.
El escenario universitario vuelve así a tensarse, con sindicatos en estado de alerta y una comunidad educativa movilizada en defensa del financiamiento y los salarios.
