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La investigación de la UNSJ podría participar de misiones a la Luna

Eric González, astrónomo de la Universidad Nacional de San Juan, se refirió a las posibilidades de investigación lunar de esta Universidad a través del proyecto de radiotelescopio chino argentino. Todo, en el contexto de la misión Artemis II en el entorno lunar.

Luego de lograr una preciosa imagen (que ilustra esta nota) de la Luna con cámara reflex instalada en el telescopio de 12″ para visitantes en el Observatorio “Carlos Ulrrico Cesco” de la UNSJ, el astrónomo Eric González, dialogó con InfoU. Así, mientras por el cielo la misión de investigación astronómica Artemis II continúa su curso hacia el entorno lunar , el investigador del Observatorio Astronómico “Félix Aguilar” hizo una pequeña comparación con aquel hito del hombre en la Luna de 1969. “La misión de 1969 es específicamente la Apollo 11, en la cual alunizaron. Esta (la Artemis II) se parece más a la Apollo 8 por los objetivos, que son probar el módulo Orion, validar sistemas de soporte vital, probar procedimientos de navegación, entre otros. Pero en cuanto a la trayectoria se parece más al Apollo 13, ya que va en una trayectoria libre y no va a entrar en órbita de la luna”, indicó González, investigador de la UNSJ.

El astrónomo consideró que el objetivo final de Artemis II es geopolítico, o sea “ganarles la carrera espacial a los chinos y mantener supremacía tecnológica aeroespacial”. Y siguió: “Esto implica que quienes viajen al espacio, luna, órbita baja, etc., como parte de este programa, serán astronautas altamente entrenados para misiones específicas, como ya viene ocurriendo”.

– ¿No se está pensando en ‘socializar’ los viajes al espacio?, le consultó InfoU

–La alternativa para que una ‘persona común’ viaje al espacio está planteada como una actividad ‘de lujo’ para personas de muy alto poder adquisitivo. Lo que ya está en funcionamiento va desde 450.000 dólares para un vuelo suborbital (Virgin Galactic, Spaceship Two) a 50 – 70 millones de dólares para un asiento en una Crew Dragon de Space X. Por eso, pienso que la limitación es más económica que tecnológica de momento.

De esta misión participa la Universidad pública argentina con el lanzamiento del microsatélite Atenea junto a Artemis II. El desarrollo de Atenea fue un trabajo conjunto entre la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR) y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

El proyecto más importante de la UNSJ hoy

El rol de la Universidad argentina invitó a consultarle a González si el éxito en el caso de la investigación de la UNSJ se liga a su propia capacidad de investigación o también juega con quién esté alineada Argentina. “Efectivamente el alineamiento político va a determinar si vamos a tener acceso y a qué. En el caso de la UNSJ, el proyecto astronómico más importante de los últimos años es el Radiotelescopio chino-argentino CART”, señaló. 

González remarcó que el trabajo continuado con el NAOC (Academia China de Ciencias) puede resultar en el futuro que se use el radiotelescopio CART en conjunto con otros instalados en la superficie lunar para hacer interferometría de base extremadamente grande, brindando un «telescopio sintético» de resolución inmensamente mejor que lo posible desde tierra. Interferometría es cuando trabajan combinados, en red, dos o más radiotelescopios.

“Al apuntar dos radiotelescopios separados a la misma fuente de luz en el cielo, se logra una ‘capacidad de distinguir detalles’ similar a la que tendría un solo radiotelescopio, pero de diámetro equivalente a la separación entre dos antenas. Por ejemplo, si los radiotelescopios están separados 50km, tendríamos el equivalente a un radiotelescopio de un plato de 50km de diámetro. Esta técnica interferométrica ya se usa con radiotelescopios en simultáneo en todo el planeta, donde las antenas más separadas están a más o menos 12.000 km una de otra. La distancia a la luna es de 384.000 km aproximadamente, lo que daría un tamaño 32 veces mayor que cualquier cosa posible desde tierra. Esto está en los planes de China a largo plazo y como antecedentes está Lunar Orbital VLBI Experiment (LOVEX), un componente de la sonda lunar Chang’E-7”, subraya el investigador.

Convivir

De esta manera, apuntó González, CART está diseñado específicamente para funcionar en VLBI (interferometrías de bases muy grandes) “por lo que, si China desarrolla su programa de radiotelescopios en la Luna, es inevitable que participemos con nuestro radiotelescopio”.

También recordó que en 2020 la NASA invitó al gobierno nacional anterior (Frente de Todos) para que Argentina participe del programa Artemis. Ello desembocó en la selección del microsatélite ATENEA que fue puesto en el espacio ahora por Artemis II. “Ambas líneas de trabajo convivieron sin problema hasta mitad del año pasado y pienso que son compatibles, no es necesario optar por una u otra cosa en base al alineamiento político internacional. Sí es necesario que la UNSJ defienda el programa CART para reactivarlo, ya que la participación sanjuanina en el futuro de la investigación lunar depende principalmente de la cooperación continuada con China”, cerró Eric González.