La CGT se movilizó en defensa de la industria nacional
Bajo el lema “las Malvinas son argentinas, la industria nacional también”, la CGT realizó una masiva movilización sobre Diagonal Sur hasta el edificio del ex Ministerio de Industria en rechazo al modelo económico implementado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo que “ataca la producción nacional y destruye el empleo”, denunciaron.
Los triunviros Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello encabezaron el cierre del acto, en el que estuvo presente el ex presidente Eduardo Duhalde, y difundieron un duro documento contra el gobierno nacional al que acusaron de actuar bajo el “monitoreo” del Fondo Monetario Internacional (FMI) y “en función de intereses que no son los nuestros”.
“Están destruyendo el sistema productivo nacional, sobre todo el de las pequeñas y medianas empresas, con aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos y de las condiciones laborales, brutal caída del consumo interno y signos claros de recesión”, sostiene el documento de la CGT.
Entre las críticas al actual modelo, la central obrera marcó que, a contra mano del discurso oficial, la caída industrial y del empelo conviven con alta presión impositiva, desplome de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de los servicios públicos.
La central subrayó la crítica situación que atraviesa la industria pyme con el impacto que ello tiene sobre la destrucción del empleo. “No estamos proponiendo una economía cerrada, sino la necesidad de configurar una apertura comercial inteligente, en función de nuestros recursos y de nuestras posibilidades”, señaló la CGT para sentenciar que “ningún país se desarrolla sin industria”.
La central obrera también cuestionó la idea de la “economía a dos velocidades”, que valora el crecimiento exportador del sector energético, minero y del agronegocio frente a la caída de la producción local de manufacturas.
El documento señala que lo que existe en la Argentina de Milei y Caputo son dos economías: “Una, para muy pocos, concentrada en sectores que capturan la mayor parte de la renta. Y la otra, la de la microeconomía popular, que transitamos cotidianamente las grandes mayorías, donde ‘la plata no alcanza’ y la situación de las y los trabajadores —ocupados, subocupados, precarizados y desocupados— es cada vez peor”.
La CGT criticó el “fanatismo ideológico” de la gestión de La Libertad Avanza y llamó a “construir alternativas consistentes, políticamente confiables y participativas” para no convalidar “un país para unos pocos” y revertir el “deterioro general de la calidad de vida de la población que pone en riesgo la paz y la convivencia”.
