El cobre vuelve al centro del debate en San Juan: economía, territorio y el desafío de una nueva minería
Este miércoles 19 de agosto, la Facultad de Ciencias Sociales será escenario de una mesa debate dedicada a uno de los temas que promete marcar el futuro económico y productivo de San Juan: “La minería del cobre en San Juan: impactos económicos, sociales y territoriales”. La actividad se realizará a las 17 horas, en el Aula Estrado de la Facultad, y contará con la coordinación del Lic. Federico Agüero.
El encuentro reunirá como expositores al Lic. Emilio Furlán, al Dr. Marcelo Alos, a Marcelo Mena Muñoz y al Dr. Alberto Hensel, en una propuesta que busca abrir la discusión más allá de los números de inversión y producción. El desafío será analizar qué lugar ocupa el cobre en el desarrollo provincial, qué transformaciones puede generar en las comunidades y territorios y cuáles deberían ser las condiciones para que los beneficios de esta nueva etapa minera tengan un impacto concreto y duradero en San Juan.
El cobre, un mineral estratégico para el mundo
El debate llega en un momento especialmente significativo. El cobre se ha convertido en uno de los minerales considerados estratégicos para la transición energética debido a su utilización en redes eléctricas, vehículos eléctricos, sistemas de generación renovable, infraestructura y tecnología. La Agencia Internacional de Energía señala que la demanda mundial de cobre podría sumar alrededor de 7 millones de toneladas hacia 2040, impulsada principalmente por las redes eléctricas y las nuevas tecnologías.
El crecimiento de la electrificación también explica por qué distintos países buscan asegurar nuevas fuentes de abastecimiento. De acuerdo con la AIE, la demanda total de cobre pasó de aproximadamente 24,9 millones de toneladas en 2021 a 26,7 millones en 2024, y bajo uno de sus escenarios podría superar los 34 millones de toneladas en 2040.
Además, el cobre tiene una característica fundamental: puede reciclarse. En Estados Unidos, por ejemplo, el cobre recuperado de chatarra representó aproximadamente el 30% del suministro en 2025, demostrando que la economía circular también forma parte de la discusión sobre este recurso.
San Juan, frente a una oportunidad histórica
Para San Juan, la discusión adquiere una dimensión particular. La provincia posee algunos de los proyectos cupríferos más importantes del país, entre ellos Josemaría, Filo del Sol, Los Azules, El Pachón y Altar. Un informe de la Secretaría de Minería de la Nación identifica, para diez de los proyectos de cobre más avanzados de Argentina, recursos que en conjunto alcanzan aproximadamente 57 millones de toneladas de cobre, además de importantes cantidades de oro, plata y molibdeno.
Uno de los grandes protagonistas de este escenario es el proyecto Vicuña, que integra los depósitos Josemaría y Filo del Sol y es desarrollado por una sociedad conjunta entre BHP y Lundin Mining. El proyecto recibió en 2026 la aprobación para ingresar al RIGI como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo. La resolución oficial contempla la extracción y exportación de cobre, oro y plata y el desarrollo de infraestructura asociada.
Las dimensiones económicas son enormes. Vicuña presentó una primera estimación de inversión de alrededor de US$7.000 millones, mientras que el desarrollo integral del distrito podría alcanzar aproximadamente US$18.000 millones a lo largo del tiempo. La compañía proyecta que, en plena operación, el complejo podría alcanzar una producción promedio anual de unas 400.000 toneladas de cobre, además de oro y plata.
Pero detrás de esas cifras aparece la pregunta central: ¿qué dejará el cobre en San Juan además del mineral extraído y de las exportaciones?
El verdadero debate: qué modelo de desarrollo se construirá
La minería del cobre puede generar inversiones, empleo, demanda de proveedores locales, infraestructura y nuevas oportunidades para profesionales y trabajadores sanjuaninos. También puede modificar profundamente las economías de los departamentos cordilleranos y generar nuevas demandas sobre rutas, energía, agua, servicios y conectividad.
Por eso, discutir minería no debería limitarse a estar a favor o en contra de un proyecto. También implica debatir cómo se distribuyen los beneficios, quién asume los costos, cuánto valor agregado queda en la provincia, qué participación tienen las empresas sanjuaninas, qué oportunidades reciben las comunidades y qué controles ambientales y sociales deben garantizarse.
El caso Vicuña también demuestra que la infraestructura será una cuestión central. En julio de 2026, el Gobierno nacional aprobó las obras eléctricas necesarias para conectar el proyecto a la red de alta tensión, luego de un proceso regulatorio que se extendió durante varios años.
En este contexto, la mesa debate organizada por la Facultad de Ciencias Sociales aparece como una oportunidad para mirar el cobre desde una perspectiva diferente: no solamente como una materia prima cuyo valor se cotiza en los mercados internacionales, sino como un recurso que puede modificar la economía, la sociedad y el territorio sanjuanino durante las próximas décadas.
San Juan tiene por delante una etapa en la que el cobre podría recuperar un lugar protagónico en su matriz productiva. La discusión, entonces, no debería ser solamente cuánto cobre hay debajo de la cordillera, sino también qué provincia queremos construir alrededor de ese cobre y qué legado quedará cuando los recursos comiencen a agotarse.
