Inflación persistente y salarios rezagados: la tensión económica que crece en Argentina
Análisis de la Inflación en Argentina: Febrero 2026
El INDEC dio a conocer hoy el índice de inflación correspondiente a febrero de 2026, el cual registró una variación del 2,9%. Si bien esta cifra iguala el registro de enero, marca una tendencia de alza consistente desde hace nueve meses. Este escenario evidencia la dificultad del Gobierno para controlar un flagelo que erosiona, fundamentalmente, los ingresos familiares.
- Los rubros con mayor impacto
Aunque la inflación en Argentina es un fenómeno multifactorial, en el último mes destacaron dos sectores por su incidencia en el nivel general:
• Vivienda, agua y electricidad: Registró un aumento significativo del 6,8%.
• Alimentos y bebidas: Presentó un incremento del 3,3%, impactando directamente en la canasta básica. - Causas estructurales del fenómeno inflacionario
Para entender por qué el Gobierno no logra resolver este problema, es necesario señalar dos aspectos determinantes vinculados a la apertura económica y la inserción de Argentina en el mercado global:
• Dolarización de tarifas energéticas: Desde la asunción de la administración de Milei, Argentina se ha posicionado como un exportador neto de energía. En consecuencia, las tarifas de electricidad, gas y combustibles se rigen por precios internacionales. Esta política busca atraer inversiones de grandes consorcios internacionales mediante ventajas comparativas, pero traslada la volatilidad externa al mercado interno.
• Exportación de alimentos: Como actor principal en el mercado global de granos, la canasta alimentaria argentina está compuesta mayoritariamente por productos de base exportable. Esto provoca que los precios locales queden sujetos a las variaciones de los commodities internacionales.
A diferencia de periodos anteriores, donde la emisión monetaria directa era el factor principal, la inflación actual está impulsada por el fuerte aumento de estos insumos básicos y la estrategia oficial de estimular las ventas al exterior para obtener divisas destinadas al pago de la deuda externa. - La encrucijada monetaria y salarial
El Gobierno mantiene el tipo de cambio bajo control (o «pisado») mediante una recompra de dólares sostenida con tasas de interés elevadas, lo que genera un costo de endeudamiento significativo.
Sin embargo, este esquema contrasta drásticamente con la realidad salarial:
• Sector registrado: Los aumentos no superan el 2,5% mensual (según datos de diciembre 2025).
• Sector público: Los incrementos apenas alcanzan el 1%.
• Sector informal: La suba es de solo el 0,1%.
Conclusión: La brecha creciente entre los precios y el valor del trabajo genera una pérdida de poder adquisitivo que, de sostenerse, preanuncia un escenario de conflictividad social ascendente.
Lic. Emilio Furlán
