Lo siento, no hay encuestas disponibles en este momento.

La universidad como refugio ante la crisis

Camilo Suárez asumió la Coordinación Académica de la Delegación Valles Sanjuaninos de la UNSJ en Jáchal, y expresó: “Nuestra tarea sigue siendo la de garantizar que el desarrollo se realice en el lugar de origen, sin migraciones forzosas”.

Con la presencia de las máximas autoridades universitarias, del intendente de Jáchal y miembros de esa comunidad, el trabajador docente y nodocente de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) Camilo Suárez asumió formalmente la Coordinación Académica de la Delegación Valles Sanjuaninos de la UNSJ.

En sus primeras declaraciones, Suárez manifestó encarar este desafío “con mucha expectativa y entusiasmo”, alineado al proyecto de gestión del rector de la UNSJ Tadeo Berenguer, que busca consolidar la presencia territorial de la universidad en el interior de la provincia.

Un mandato nacido del pueblo

Durante su discurso, el flamante coordinador realizó un emotivo recorrido histórico para recordar que la presencia de la UNSJ en el departamento no fue una concesión azarosa, sino el resultado de una lucha colectiva. Suárez citó una crónica de diciembre de 1993 que alertaba sobre la «frustración» de la juventud jachallera ante la falta de trabajo y educación superior.

“La Delegación tuvo su origen en una demanda concreta de la comunidad”, subrayó Suárez. “Desde ese momento se vislumbraban tres rasgos: una comunidad que reconoce a la universidad como un derecho, un gobierno municipal que impulsa ese reclamo y una Universidad que escucha y se asume como garante de ese derecho”.

A 30 años de aquel suceso que relató, Suarez vinculó el pasado con el complejo presente nacional. “Como hace tres décadas, estos son tiempos de crisis y de desfinanciamiento. Pero a pesar de los discursos que hoy ponen en duda el valor de lo público, esta historia demuestra el rol social de la universidad”, afirmó.

El nuevo Coordinador enfatizó que la tarea actual sigue siendo la misma: evitar la migración forzosa de los jóvenes hacia la capital y asegurar que el desarrollo ocurra en el territorio. “El derecho tiene que realizarse en el lugar de origen. Nuestra misión es escuchar la realidad para transformar y para transformarnos”, concluyó.