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Supervivencia y cumbre: estudiantes de la Escuela Industrial vivieron una intensa experiencia de montaña

El Grupo de Montaña de la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento llevó adelante una exigente campaña de entrenamiento en plena naturaleza, donde estudiantes del Curso Básico pusieron a prueba sus habilidades de supervivencia, orientación y trabajo en equipo en condiciones climáticas adversas.

La actividad reunió a 45 alumnos, cuatro instructores y dos colaboradores, quienes desarrollaron distintas prácticas de formación junto al acompañamiento del Grupo GERAS de la Policía de San Juan, cuyo apoyo resultó clave para garantizar la seguridad durante toda la experiencia.

La jornada se desarrolló sobre la Ruta Provincial 436, camino a Maradona, desde donde comenzó el ascenso hacia el Cerro Cruz Blanca, de 1.550 metros sobre el nivel del mar, y el Cerro Parkinson, de 1.700 metros de altura.

Durante el recorrido, los participantes enfrentaron un escenario de gran exigencia física y climática. Fuertes ráfagas de viento, niebla, llovizna y aguanieve acompañaron el ascenso, mientras que la temperatura descendió desde los 5 grados en la base hasta alcanzar los 0 grados en zonas de filo y cumbre.

Lejos de convertirse en un impedimento, las condiciones permitieron a los estudiantes aplicar en terreno distintas técnicas aprendidas durante la formación, como estrategias de abrigo, orientación, resistencia física y mental, además de prácticas de cuidado mutuo y cooperación grupal.

Uno de los momentos más importantes de la jornada se desarrolló al caer la noche, cuando los alumnos realizaron una práctica de supervivencia vinculada al uso de señales de emergencia. Para ello, el contingente fue dividido en dos grupos separados por aproximadamente un kilómetro y medio.

A las 19:25 se encendió una primera bengala roja a 850 metros sobre el nivel del mar y, cinco minutos después, se activó una segunda señal luminosa a 1.000 metros de altura. La experiencia permitió evaluar el alcance y la visibilidad de los dispositivos en plena oscuridad.

Además, familiares de los estudiantes colaboraron desde distintos puntos de la ciudad y zonas bajas, reportando la visualización de las señales, lo que aportó un componente adicional de coordinación y participación comunitaria.

Como cierre de la actividad, los alumnos realizaron su primera práctica de marcha nocturna, considerada una instancia clave dentro de la formación montañista, ya que exige concentración, correcta utilización de linternas frontales y una fuerte confianza en el trabajo grupal.