Diputados dio media sanción al Súper RIGI y lo envió al Senado en medio de un nuevo fracaso opositor
En una jornada parlamentaria marcada por la controversia, la Cámara de Diputados aprobó y giró al Senado el proyecto de Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como Súper RIGI. La iniciativa oficialista obtuvo 130 votos a favor, 106 en contra y 7 abstenciones, y continuará su camino legislativo en la Cámara alta.
Sin embargo, el hecho político más relevante de la jornada fue la imposibilidad de la oposición de reunir el quorum necesario para interpelar al ministro de Economía, Luis Adorni, tal como lo habían solicitado en sesiones anteriores. Este nuevo revés evidenció las dificultades del arco opositor para articular una estrategia unificada, mientras que el oficialismo celebró la falta de consenso en las filas adversarias.
Al mismo tiempo, y en una sesión paralela que generó fuertes críticas, se avanzó en la conformación de la comisión bicameral que seguirá de cerca el proceso de desregulación y apertura económica. Sectores de la oposición denunciaron que este movimiento, sumado a la aprobación del Súper RIGI, profundiza lo que califican como un plan sistemático para la **entrega de los recursos y la soberanía del país** a manos de grandes corporaciones extranjeras.
Desde Unión por la Patria, Mario Manrique rechazó el proyecto al calificarlo como «un negociado entre particulares para estampar la firma como si fuéramos escribanos», y lo vinculó directamente con otras leyes que, a su criterio, vulneran los intereses nacionales. La falta de quórum para interpelar a Adorni, sumado a la celeridad con la que se trató el RIGI y los pasos dados en la bicameral, encendieron las alarmas entre los bloques opositores, que advierten sobre un avance acelerado de lo que consideran un modelo de **entreguismo**.
El oficialismo, por su parte, defendió la iniciativa como una herramienta clave para atraer inversiones en sectores de frontera tecnológica. Silvana Giudici destacó que el esquema busca competir con otras potencias en áreas como biotecnología e inteligencia artificial, mientras que Gabriel Bornoroni aseguró que el régimen no tendría costo fiscal porque se orienta a actividades que hoy no existen en el país.
De esta manera, la jornada dejó dos imágenes contrapuestas: la del oficialismo avanzando con su plan de inversiones, y la de una oposición que, pese a sus críticas, no logró encontrar los consensos mínimos para frenar la iniciativa ni para ejercer el control político sobre el ministro Adorni.
