Con la Reforma laboral y en el marco de un fuerte endeudamiento, habilitan a los bancos a descontar automáticamente las cuotas de los créditos de los salarios
El Gobierno nacional introdujo una modificación en la normativa laboral que generó debate. A partir de los cambios incluidos en la reciente reforma laboral, los bancos privados podrán debitar directamente de las cuentas sueldo las cuotas correspondientes a préstamos otorgados a trabajadores. Sturzenegger festejó.
La reforma modifica el artículo 132 de la LCT y habilita a las entidades financieras a otorgar créditos con lo que se conoce como «código de descuento». Esto significa que las cuotas del préstamo podrán descontarse automáticamente del salario del trabajador antes de que el dinero quede disponible en su cuenta.
En la práctica, el sistema permite que la entidad que otorgó el crédito tenga una garantía de cobro directa sobre el ingreso mensual del empleado. El descuento se realiza de manera automática cada vez que se acredita el sueldo.
La determinación se da en un contexto de endeudamiento de las familias argentinas que con bancos alcanzó en marzo de 2026 sus niveles más altos en más de 20 años, con una morosidad del 9,3% en los hogares, impulsada por préstamos personales y tarjetas de crédito.
La medida fue festejada públicamente por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien explicó en redes sociales algunos de los alcances de la modificación. Según el funcionario, el cambio implica una alteración en el funcionamiento del sistema de retenciones salariales previsto en la Ley de Contrato de Trabajo (LCT).

Hasta ahora, este mecanismo estaba reservado principalmente para mutuales y organizaciones vinculadas a sindicatos, que podían ofrecer créditos a sus afiliados con cuotas descontadas del salario.
Con la modificación normativa, el Gobierno amplía esa posibilidad al sector financiero privado. De esta manera, los bancos podrán competir en el mercado de préstamos personales con una herramienta que asegura el cobro de las cuotas.
El cambio generó reacciones encontradas. Desde el Gobierno sostienen que la medida ampliará la oferta de crédito y facilitará el acceso a financiamiento para los trabajadores formales.
Sin embargo, sectores sindicales y especialistas en derecho laboral advierten que la habilitación podría aumentar el nivel de endeudamiento de los empleados, ya que las cuotas se descontarán directamente del salario sin pasar por la disponibilidad plena del ingreso.
La discusión se suma al debate más amplio sobre los alcances de la reforma laboral y su impacto en las relaciones entre trabajadores, empresas y el sistema financiero.
