Nicolás Maduro publicó un mensaje desde la cárcel y pidió «unidad, diálogo, reconciliación y paz»
El expresidente de Venezuela Nicolás Maduro, quien permanece arrestado en Estados Unidos tras un operativo militar dispuesto por la administración de Donald Trump, expuso un mensaje en el marco de la celebración por la Pascua y pidió que se busque «la unidad, el diálogo, la reconciliación y la paz».
En la red social X, Maduro, quien enfrenta cargos como presunto líder de una organización criminal dedicada al narcotráfico y con vínculos con grupos que Washington considera terroristas, se dirigió a la sociedad del país caribeño. «Pueblo amado de Venezuela, hermanas y hermanos de nuestra Patria, pueblos del mundo: en este Domingo de Resurrección, Cilia y yo queremos compartir una palabra de amor, de paz y de esperanza», expresó.
«Esta Semana Santa nos recuerda una verdad muy profunda: no hay resurrección sin pasión. Primero viene la cruz, el dolor y la entrega, pero después viene la vida nueva. Jesús le dice a Marta: ‘Tu hermano resucitará’ (Jn 11,23), y luego le afirma: ‘Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá’ (Jn 11,25-26). Esa es nuestra primera idea: el que resucitó a Lázaro también resucitó», agregó.
En tal sentido, continuó: «El Resucitador resucitó, y por eso la esperanza nunca se pierde. Marta le responde a Jesús con una fe sencilla y firme: ‘Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios’ (Jn 11,27). Ahí empieza todo: creyendo. Después Jesús dice: ‘Quiten la piedra’ (Jn 11,39), y más adelante grita: ‘¡Lázaro, sal fuera!’ (Jn 11,43). Ese Evangelio también nos habla hoy a nosotros. Nos dice que hay que quitar la piedra del odio, de la mentira, de la división y del rencor».
En tanto, volvió a abogar por la cohesión. «Nos llama a salir de todo lo que nos encierra por dentro. Y cuando el Señor dice: | nos está enseñando que resucitar también es sanar, liberar, perdonar, reencontrarnos y volver a caminar juntos. Por eso este Domingo de Resurrección es para decir con fuerza que esta es la victoria de la vida y de la verdad. No gana la muerte: gana Cristo. No gana la mentira: gana la verdad. No gana el odio: gana el amor», señaló.
«Y esa victoria nos llama a buscar la unidad, el diálogo, la reconciliación y la paz entre todos y todas. Además, el Señor Resucitado nos deja una promesa hermosa y eterna: ‘Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo’ (Mt 28,20). Esa es nuestra tercera certeza: hasta el fin de los tiempos, Cristo acompaña a su pueblo. Que el Señor Resucitado bendiga a Venezuela y a los pueblos del mundo, y nos llene de fe, de amor y de esperanza», concluyó.
Maduro y su esposa permanecen detenidos en una cárcel de Brooklyn. Luego de una primera comparecencia en la que se declararon inocentes, el expediente entra ahora en una etapa decisiva, atravesada por tensiones políticas y jurídicas que podrían definir el rumbo del caso.
