La Orquesta Sinfónica llegará al público con “Variaciones”
El concierto será el 2 de julio a las 21 h en el Edificio Central de la Universidad Nacional de San Juan con obras de Johannes Brahms y de Edward Elgar.
La Orquesta Sinfónica, formación del Centro de Creación Artística Orquestal de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes de la UNSJ, presenta un nuevo concierto denominado “Variaciones”. La función será el próximo 2 de julio a las 21 h en el Salón Principal del Edificio Central de la Universidad Nacional de San Juan, con entrada libre y gratuita.
En el concierto se interpretarán dos grandes obras: “Variaciones sobre un tema de Joseph Haydn, op. 56ª”, de Johannes Brahms (1833–1897); y “Variaciones Enigma, op. 36”, de Edward Elgar (1857–1934), y estará dirigido por el maestro Alfons Reverté Casas.
La segunda mitad del siglo XIX encontró en la forma de las variaciones un espacio privilegiado para conciliar tradición e innovación. Lejos de ser un mero ejercicio de virtuosismo compositivo, las variaciones se convirtieron en un laboratorio donde los compositores pudieron explorar nuevas posibilidades expresivas partiendo de un material conocido. Las dos obras que conforman este programa son ejemplos paradigmáticos de ese ideal: ambas toman un tema inicial como punto de partida para construir un universo sonoro de enorme riqueza, aunque cada una lo hace desde perspectivas profundamente distintas.
Compuestas en 1873, las Variaciones sobre un tema de Haydn de Johannes Brahms representan una de las primeras grandes obras orquestales del compositor y constituyen un hito en la historia de la música sinfónica. Brahms creyó haber encontrado el tema en una obra atribuida a Franz Joseph Haydn —el llamado Coral de San Antonio—, aunque hoy se duda de que el autor fuera realmente el maestro vienés. Más allá de la cuestión de la autoría, el compositor alemán construye sobre ese sencillo coral ocho variaciones y un brillante final en forma de passacaglia.
Cada variación transforma el tema desde un ángulo diferente: unas destacan su lirismo, otras exploran su fuerza rítmica, mientras que otras juegan con el color orquestal y la densidad contrapuntística. Brahms demuestra aquí un dominio extraordinario de la orquesta, combinando el rigor de las formas heredadas del Barroco y el Clasicismo con una sensibilidad plenamente romántica. El resultado es una obra que no solo rinde homenaje al pasado, sino que lo reinventa con una voz absolutamente personal.
Si Brahms mira hacia la tradición, Edward Elgar convierte la forma de variaciones en un retrato íntimo de su propio entorno. Estrenadas en 1899, las Variaciones Enigma supusieron el reconocimiento internacional del compositor inglés y marcaron el renacimiento de la música sinfónica británica tras un largo período de escasa presencia en el panorama europeo.
La obra parte de un tema original compuesto por Elgar, seguido de catorce variaciones, cada una dedicada a un amigo o persona cercana. Sin embargo, el verdadero «enigma» no reside únicamente en la identidad de estos retratos musicales, sino en la afirmación del propio compositor de que existe un tema oculto que nunca llega a escucharse y que, de algún modo, atraviesa toda la obra. Más de un siglo después, ese misterio sigue sin resolverse y continúa alimentando numerosas teorías.
Lejos de describir esencialmente a sus protagonistas, Elgar captura sus gestos, su carácter y la relación emocional que mantenía con ellos. El humor, la ternura, la melancolía y la solemnidad se suceden con una naturalidad extraordinaria. Entre todas las variaciones destaca la célebre «Nimrod», una de las páginas más conmovedoras del repertorio orquestal, convertida con el tiempo en símbolo de reflexión y homenaje en numerosas ceremonias conmemorativas.
Escuchadas de manera consecutiva, ambas partituras muestran dos formas complementarias de entender la variación. Brahms transforma un legado histórico mediante una arquitectura musical impecable; Elgar convierte un tema propio en un álbum de recuerdos sonoros cargados de humanidad. En ambos casos, la idea de transformación trasciende el simple artificio técnico para convertirse en un medio de expresión artística de primer orden, demostrando cómo una misma melodía puede contener un universo inagotable de posibilidades.
El director
Alfons Reverté Casas es un destacado director de orquesta, clarinetista y pedagogo musical nacido en Barcelona en el seno de una familia de músicos. Se formó en el Conservatorio Superior Municipal de Música de Barcelona, donde obtuvo titulaciones en Clarinete, Solfeo, Armonía, Composición, Instrumentación y Dirección de Orquesta. Paralelamente cursó estudios de Derecho en la Universidad de Barcelona y amplió su formación en dirección orquestal en Inglaterra con maestros como George Hurst, Lawrence Leonard, Robert Houlighan y Michael Rose.
